Discurso entrega de Premios 2019


Es para mí un honor dirigirme a todos Vds. en este acto de entrega de los premios del VII Concurso Intergeneracional de ensayo y relato breves.

Bajo el título “Valores para Unir”, cientos de personas reflexionan cada año sobre los Valores en la Sociedad actual y sus retos en la búsqueda de soluciones.

En esta ocasión, en esta VII convocatoria, no deja de sorprendernos la diversidad de participantes que muestran sus sentimientos y expresan por medio de la escritura su análisis de la realidad de un mundo que debería ser más igualitario.

Desde el origen de los tiempos, hay problemas que acompañan a la Humanidad y que encuentran solución en la aplicación de valores universales como la libertad, la justicia, la tolerancia, la equidad, la honestidad, la lealtad o el respeto.

En el corazón de los hombres y mujeres del planeta, los valores están presentes más allá de su lugar de origen.

Sin embargo, recordemos un momento quiénes y porqué crearon las fronteras.
Lamentablemente en este siglo XXI se siguen agudizando los conflictos territoriales, especialmente en zonas olvidadas y otras que no lo son tanto.

Es sobradamente conocido que, en muchas de ellas, el hambre y las desigualdades son lo común y cotidiano, y que, en la distancia, unos y otros, no asumimos la respuesta a esta realidad de forma eficaz ni realista.

Es triste no reconocer el privilegio de ver amanecer cada día sin conflictos. Pero la distancia no nos exime individualmente de lo que sucede en el mundo que nos rodea.

Por ello, leer los textos de los participantes en este concurso, es un halo de esperanza que reaviva una actitud: el deseo de construir un mundo mejor.

Evidenciamos en sus palabras que los valores son las mejores herramientas para luchar contra quienes quieran anular el pensamiento crítico y la reflexión constructiva.

Hay quien pretende que nos veamos envueltos en una nebulosa de deseos inalcanzables, de tiempo que se consume sin darnos cuenta.

Por eso, este concurso intergeneracional invita a parar y pensar y, desde la participación de hombres y mujeres de diferentes edades y países, consigue eliminar fronteras y se consolida como un hito importante, en el que muchas personas se expresan con libertad desde lo más profundo de los sentimientos.

Desde la primera edición, está en el espíritu del concurso crear un espacio para la expresión, necesario para una mayor armonía, estabilidad y progreso. Un lugar en el que nadie se sienta rechazado.

Al final todas las personas querríamos dejar una semilla de la que nazca un árbol gigantesco que dé sombra a quienes quieran cobijarse. Un lugar que acogerá también a generaciones venideras.

Así la palabra y el diálogo tienen que ser siempre el método y la forma que den solución a las situaciones adversas.

Es maravilloso poder leer en los escritos presentados a lo largo de estos años una referencia común a todos esos valores capaces de transformar el mundo.

En ellos hay una experiencia, una vitalidad y unas vivencias que, procediendo de personas únicas y diferentes, se muestran en un abecedario universal: familia, trabajo, civismo, educación, creatividad, libertad, tolerancia, fraternidad, responsabilidad, dialogo.

Y, para nosotros, hay un valor universal que trasciende: la unión. Porque UNIR debe ser el verbo que construya la seña de identidad que está por encima de intereses partidistas de cualquier clase, para que se den las condiciones suficientes para avanzar hacia un mundo solidario, que solucione los diferentes problemas de división y conflictos de la sociedad del siglo XXI.

Por todo ello, queremos dar las gracias a los participantes, por su generosidad en compartir sus pensamientos.

También a los que acuden cada año y nos hacen crecer con sus reflexiones.

Creemos firmemente que reflexionar sobre los valores es vital y un paso relevante en su puesta a punto para seguir afrontado los retos de la Humanidad. Los valores, en definitiva, deberían ser una seña de identidad para un mundo en construcción del que todos nos podamos sentir orgullosos.

Gracias.
Jesús Aznar: Fundación Unir (29-12-2019)




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De esta manera, UNIR quiere liderar un proyecto pionero en España con la creación de una Ciudad para una Vida Integral y con un cierto grado de autogestión para la Tercera Edad (jubilados, prejubilados o cercanos a la edad de la jubilación), sin renunciar a la elaboración y ejecución de proyectos de desarrollo social en otras áreas.

La Fundación UNIR acometerá con la misma voluntad en cualquier Comunidad Autónoma aquellos proyectos de índole social que, contando con el apoyo público o privado, mejoren la calidad de vida de los sus ciudadanos.

La Fundación UNIR queda abierta a la participación de aquellas personas particulares y entidades públicas o privadas que estén de acuerdo con sus estatutos y acta fundacional


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